Estudiantes: ¿cómo gestionar bien el período post-concurso?
¿Acabas de presentar un concurso o has terminado tus estudios? En ese caso, es necesario proyectarse hacia el futuro y pensar en cómo gestionar el período post-concurso. Esto te exigirá actuar sobre algunos aspectos de tu vida.
El fin de los estudios
Cuando te gradúas y terminas los estudios, comienza a definirse la vida activa. Pero antes de eso, hay ciertas cosas que hacer. Por ejemplo, seguramente necesitarás dejar tu alojamiento. Pero hay que hacerlo teniendo en cuenta algunos trámites.
Dejar el alojamiento
En cuanto al contrato de alquiler, pueden darse dos posibilidades. La primera es que el contrato llegue a su término. En ese caso, no hay nada que hacer, ya que te vas cuando finaliza el contrato. Pero puedes estar en la otra situación, es decir, que quieras dejar el alojamiento antes de que termine el contrato. En esta situación, hay que tener cuidado porque no se puede dejar un alojamiento así como así. Primero hay que distinguir entre alojamientos amueblados y no amueblados.
Para los amueblados, el plazo de preaviso es de un mes. Para los no amueblados, el preaviso es de tres meses. Puede reducirse en ciertos casos específicos. En todo caso, es importante que lo planifiques con anticipación. Esto funciona cuando es el estudiante quien inicia la salida. Pero el propietario también puede ser quien dé por terminado el contrato. En ese caso, debe avisar al inquilino con al menos seis meses de antelación. Es una forma de protección para este último.
Dejar el alojamiento también implica ciertos trámites administrativos. En particular, la cancelación de diferentes contratos: proveedor de energía, internet, seguro de hogar, etc. Son cosas que no debes olvidar hacer, para no seguir pagando por nada.
Entrar en la vida activa
Una vez que terminas los estudios, es hora de entrar al mercado laboral. Aunque algunos estudiantes ya están dentro (especialmente los que hacen alternancia), para otros es la primera vez. Las decisiones a veces son complicadas. Puede ser obligatorio volver a casa de los padres mientras encuentras un empleo, antes de poder ser completamente autónomo, y sobre todo financieramente independiente. A veces esto genera estrés, que hay que intentar minimizar. En resumen, hay que armarse de paciencia y no rendirse, pase lo que pase.
Seguramente vivirás otra mudanza. Porque, obviamente, cuando consigas un empleo, probablemente te irás de casa. La ventaja es que seguramente ya has vivido esta situación. Por eso la afrontarás más fácilmente, porque ya conoces los entresijos de una mudanza.
En cuanto al empleo, no dudes en postular incluso antes de tener tu título, esto te permite anticipar y entrar en contacto con actores del mundo profesional. Cuanta más gente conozca tu situación, más te ayudará al terminar los estudios. Una cosa es segura: hay que preparar con antelación el período post-concurso y el comienzo de una nueva vida.